La Meditación

Actividad de la Consciencia Mental

La Meditación viene resonando fuerte esta semana en Mendoza, ya que estamos viviendo la Maratón #meme Medita Mendoza. Dentro de este marco, una de sus organizadoras, Florencia Arena, nos explica de qué se trata esta práctica tan valiosa.

Rishikesh, India. Fotografía tomada por Florencia Arena, durante su viaje a la India en Febrero de 2018, en Rishikesh.

¿Qué es la meditación?

Podemos decir que meditar es concentrar la mente en un solo tema, lo que nos lleva a estar presentes. Es una actividad de la consciencia mental. La meditación puede tomar muchas formas: concentrar en un punto interno, como la respiración por ejemplo, tratar de entender un problema personal, generar energía de dicha y amor, rezar a un objeto de devoción. Lo más simple es comenzar a familiarizarnos con nosotros mismos, con nuestra respiración u observando nuestro cuerpo con los ojos cerrados, practicando la visión interna.

Familiarizarnos con estados positivos de la mente como el amor, la paciencia, la serenidad.

Como todo, la meditación es una práctica, y a medida que uno avanza las cosas van siendo más claras. El fluir continuo del control de la mente se vuelve estable cuando se practica día a día y la mente obtiene la facultad de constante concentración.

Técnicas para la meditación:

El camino elegido que sigue cada persona debe estar de acuerdo con su naturaleza individual. el método es como un vehículo que nos lleva hacia la meta. Hay muchas técnicas de meditación diferentes que se pueden practicar, dependiendo de la personalidad y características de cada uno. Cada técnica tiene sus beneficios y funciones específicas.

Dentro de las más conocidas podemos nombrar: visualización, mantras, pranayamas, analítica, silencio, concentración en un objeto. Cada una puede ser una meditación en sí misma o puede ser combinada con otras. Es importante darle un cierto tiempo de práctica a cada técnica. No te frustres si alguna no te resulta fácil, simplemente continúa el camino con perseverancia y paciencia.

Elementos de la Meditación:

Mantras: La repetición mental de un mantra es llamado Japa. El mantra son palabras sagradas consideradas muy poderosas.Cuando se medita en un mantra uno no piensa en el significado de las palabras, porque el mantra en sí mismo está identificado con el ideal espiritual. Entonces es una práctica de intensa concentración que también involucra sentimientos de amor.

Pranayamas: Prana significa la fuerza vital en el cuerpo de uno, ayama significa controlar la fuerza vital. Pranayama significa la maestría del prana. Son técnicas de respiración, con un fin específico y son muy útiles para silenciar la mente.

Visualización: Este camino de práctica nos lleva a identificarnos con el objeto visualizado.

Puede ser algo simple como parte de nuestro cuerpo o la respiración hasta algo más complejo como la imagen de una deidad.

Analítica: A través de esta meditación muchas dificultades que nos surgen en la vida, pueden ser observadas, pensadas, estudiadas para poder comprenderlas y transitarlas de una manera más clara y amorosa. A medida que nos vamos amigando con conceptos como el vacío, la impermanencia, podemos conocer mejor la naturaleza de las cosas y de nosotros mismos y evitar sufrir por fenómenos naturales, causado por nuestro apego a las cosas.

Silencio: el silencio como tal puede formar parte de cualquier práctica de meditación, pero también es un camino en sí mismo. A través de nuestro contacto con el silencio, nos vamos desintoxicando de los estímulos externos que nos distraen.

Consejos para la práctica de la meditación:

Elige un horario para meditar, esto es muy útil para crear el hábito.

Escoge un lugar tranquilo, con la menor cantidad de distracciones posibles.

Puedes poner una alarma para que no te distraigas pensando en el tiempo. Puedes comenzar por 5 minutos por día.

Siéntate en una postura que te resulte cómoda, la idea es que el cuerpo físico no sea una distracción.

Respira, simplemente respira. Lleva toda tu atención hacia la respiración y trata de que sea lo más profunda posible. Si te resulta fácil puedes imaginar que cada inhalación te lleva al centro de tu cuerpo.

Si tu atención se va hacia otro lado, simplemente vuelve a traerla a tu respiración. No te frustres ni te enojes. Sé paciente y amoroso contigo mismo. Repite este paso todas las veces que sea necesario.

Vuelve lentamente, empezando a ser consciente de lo que te rodea y cuando te sientas listo abre lentamente tus ojos.


Autora de la Nota:

Florencia Arena: Nació curiosa, y así es como ha ido llegando a conocer lo que forma su mundo hoy. Empezó experimentando en el mundo de la meditación y terminó siendo su camino, lo que le da sentido a sus días. Encontró en sus trabajos la combinación ideal, marketing, redes, meditación y alimentación saludable. Actualmente trabaja para Indigo y New Future Society. Para ver su perfil en instagram, hacé click en este link.