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La reutilización de las cosas

Mendoza Verdoza olfateando el olor de la “basura” en tierras puntanas

14 | Abril | 2014  

El término “RECICLAR” refiere a darle un nuevo (RE) ciclo (ciclar) de vida a algo que se descartó o bien que ya no se tiene pensado utilizar más.

 

 

Cuando de reciclaje se habla es común que la mayor parte de la gente lo relacione a una planta de residuos, al tratamiento de plásticos y papel o bien a una serie de palabras como “pasta de papel” “ecología” “medio ambiente” o “cuidado”; exactamente como las leen; y si cuesta creerlo los invito a que entablen una conversación con alguien desconocido sobre reciclaje y sobre su significado y les sorprenderá ver que alguna de estas palabras son las primeras que alguno dirá.

 


Imagen: http://agenciasanluis.com/notas/2013/08/13/el-jote-vendio-casi-33-toneladas-de-materiales-para-reciclar/

 

El término “RECICLAR” refiere a darle un nuevo (RE) ciclo (ciclar) de vida a algo que se descartó o bien que ya no se tiene pensado utilizar más, entonces cabe la pregunta:

 

¿Con que frecuencia reciclamos?

Y otra pregunta más curiosa y de sorprendente respuesta también:

¿Con que frecuencia reciclamos sin saberlo?

Vamos a dejar por un momento las definiciones y preguntas para hacer algunas afirmaciones. El ser humano, usted, vos, yo, ella, todos nosotros; reciclamos con más frecuencia de lo que pensamos y lo hacemos de manera inconsciente a veces o sin saber que de trasfondo, esa acción que realizamos puede denotar la conjetura de “reciclaje”.

 

Desde que nacemos nuestros padres reciclan. El ejemplo más claro es que la mayoría de ellos nos consigue una cuna de algún hermano, vecino, familiar o bien la compran usada en vez de preferir la opción de adquirir una cuna nueva. Darle un nuevo ciclo a esa cuna que albergó a otro bebe en algún momento, es el perfecto ejemplo de lo que es el reciclaje, sin embargo no lo consideramos como tal.

 

Cada vez que compramos un nuevo electrodoméstico, un inmueble, una casa, algo de nuestro interés que nos simbolice un costo significativo, en lo primero que pensamos es en comprarlo usado. Si compramos un lavarropa un porcentaje de la gente adquiere el mismo en casas de venta de electrodomésticos, pero otro tanto los adquiere en las conocidas “COMPRA-VENTA” o “EMPORIOS DEL USADO” donde se remata o se vende a un costo menor al que se vende en un estado óptimo, sin uso y con garantías escritas de por medio.

 

¿Por qué creemos entonces que comprar un electrodoméstico usado no es reciclar? O para que lo expliquemos de otro modo,: ¿Por qué solo relacionamos la palabra “reciclar” a un acto ecológico realizado por unos pocos que separan basura en una planta de tratamiento cuando sin saberlo puede que estemos reciclando de una u otra manera?

 


Imagen: http://fellomix.es.tl/Galer%EDa/pic-1000955.htm

 

Cuando comprendí que reciclar es mucho más que regalar ropa a las familias necesitadas o juntar botellas plásticas en la calle para donárselas al señor que vende productos químicos y pasa en su rastrojero golpeando puertas, es que entendí que la palabra así como su empleo son mucho más comunes de lo que el usual de la gente cree; por eso nota a nota y palabra a palabra es que con el poco conocimiento adquirido (pero útil), mi creencia en que el cambio es posible y mi voluntad para moverme día a día en esa búsqueda del reciclaje “eterno” voy a contarles sobre mis viajes y sobre como de una u otra manera encontré al reciclaje en casi todas las etapas del camino.

 

En este primer escrito sobre la “REUTILIZACION DE LAS COSAS” voy a hacer enfoque en algo que es más valioso que el reciclaje y es en la creencia que cada uno tiene, en que este sirve de algo.

 

En muchas de mis notas van a leer la palabra hipocresía, la palabra dejadez, desidia, ignorancia, falta de ganas o ausencia de voluntad, pero no se asusten ni se alarmen, son palabras simplemente; palabras que junto a otra serie de palabras intentaran mostrar cómo y cuánto de equivocados estamos en la mayoría de los hábitos diarios en nuestros hogares, trabajos o ambientes de paso, incluyendo la calle misma.

 

Esa serie de palabras no serán imperativas ni tampoco banalidades, serán solo la expresión misma de la importancia que tiene cada uno de nosotros y de lo responsables que somos como conjunto de cada acción que no realizamos.

 

Es la primera vez que escribo para un blog, es más, es la primera vez que escribo de modo formal y con cierta clase de orden lógico, ya que suelo ser muy impulsivo a veces en mi grupo de reciclaje (el cual aclaro es un grupo virtual de Facebook, pequeño pero que gracias al esfuerzo de algunos miembros hemos podido tener algunas reuniones y juntadas) y por eso como premisa a lo que suceda de ahora en adelante con las notas expuestas por mí, agradezco al equipo de Mendoza Verdoza que me contactó y confió en mi como otro mendocino más con ganas de ver algún día a futuro un cambio no solo en las tierras del sol y del buen vino, sino también en este hermoso país (y porque no en el mundo) (Y)

 

Quiero aclararles a los lectores del BLOG y de esta sección de reciclaje en particular que todo lo que yo exponga son experiencias y conocimientos que me pertenecen y es por ese motivo que se los comparto. Cuando recurra a historias o nombres de personas importantes o que realizaron tales o cuales acciones voy a hacérselos saber y a darles como siempre, mi opinión personal sobre ello, porque si hay algo por lo que me caracterizo es por ser crítico, a veces demasiado y a veces medianamente, pero crítico al fin y más si trata sobre ecología.

 

He visto, e imagino que como mendocinos también lo habrán percibido, que nuestra provincia ya no es más “la más limpia del país” como supo serlo; o que los basurales a cielo abierto son frecuentes o que la quema de hojas sigue existiendo a pesar de las multas. El fin del blog así como de mis notas no será solo el de informar al lector sobre lo que sucede, sobre lo que pasa o sobre lo que la gente debe saber, mi plan como redactor de esta sección es ser más ambicioso y pedirles que cada vez que lean no solo se tomen en cuenta los hechos mencionados, sino también la causa de ellos, y por ende, como esperanzado que suelo ser también entre muchas otras cosas, intenten ver donde cometen el error, así como hago yo…



Imagen: http://ciudadvalencia.olx.es/reparacion-de-ordenadores-a-domicilio-iid-54538930

 

… y lo reparen

 


Imagen: http://blog.ciencias-medicas.com/archives/961

 

Tuve en mi grupo de reciclaje algunas disputas o faltas de respeto en cuanto a muchos temas relacionados al reciclaje por parte de mis miembros. A veces sentía que lo publicado era erróneo, insuficiente o poco convincente, que mis palabras o consejos no llenaban el vacío que la sociedad tiene (de manera inconsciente en la mayoría de los casos) y por ello me obligaba a mí mismo a leer y releer lo escrito. Tarde o temprano llegaba a la conclusión que la pluralidad de voces existe, es real y se toca y por sobre todas las cosas, se siente; por eso este espacio brindado en el blog servirá no solo al lector como base para entender lo que pasa en cuanto al reciclaje y su función en la sociedad, sino también para que las opiniones de todos nos hagan crecer “a todos”.


En uno de mis viajes conocí a un hombre inteligente, deductivo y con mucha vida por el mundo que me dijo algo que es demasiado cierto a mi entender, sus palabras fueron “Nadie que intente venderme cualquier tipo de dogma puede ser digno de que lo escuche”, básicamente tenía razón, no existe una única verdad.


Pero ojo, si hay una actitud que no debemos tomar cuando de proteger al aire, a la tierra o al agua se trate (y espero confirmar esto con hechos y no solo con palabras) es la de creer que hacemos suficiente, creer que comprar una cuna que otro usó es experimentar la ecología o salvar al planeta, pensar que porque llevamos nuestra bolsita al almacén vamos a obviar el hecho de que quemamos hojas en el patio de casa. Esas y muchas de las actitudes que los mendocinos y los argentinos en general tenemos, son las que junto a sus correspondientes causas, ejemplos y consejos para comenzar a cambiar, intentare dejarles para que hagamos de esta una gran base de datos para más amantes locos de la PACHAMAMA, como me gusta llamarla.

 


Imagen: http://www.chilango.com/ciudad/nota/2012/11/13/5-cosas-que-siempre-dejamos-al-ultimo

 

Quisiera que con cada nota publicada, al lector le quede algo, una pizca de realidad o de conocimiento o mejor aún, de curiosidad, de preguntarse si realmente el reciclaje es efectivo o no y si es tarde para comenzar a averiguarlo.


Una conclusión que he llegado a sacar y esto es absolutamente pensamiento mío (aunque no es ninguna ciencia si busco en google) es que la franja central del país posee las provincias más numerosas: Mendoza, Santa Fe, Córdoba y Buenos Aires y por ende las que más problemas en cuanto al tratado y generación de residuos poseen ya que “población” es sinónimo de “problemas ambientales”.

 


He tenido la suerte de conocer esas 4 provincias y doy fe en que verdaderamente lo que mal llamamos “BASURA” es un problema real y diario, desde el que fuma un cigarrillo y tira la colilla en plena vía publica hasta el que quema cubiertas en un piquete. Eso esperamos cambiar, el mal hábito, considerado el mayor enemigo de lo que bien llamamos “medio ambiente”.

 

Cuando hablaba hace un rato acerca de la importancia que tiene el equilibrio entre lo que pensamos y lo que hacemos, cabe citar una discusión que tuve una vez con un miembro de mi grupo de reciclaje, una chica para ser más específico.

 

Ella nos compartió una foto de un alhajero que había hecho con cartones que encontró en la calle. En el sentido de la palabra “reciclar” pues sí, ella había usado cartón en desuso para darle otro uso, sin embargo (y entro durante un minuto en la política minera) usar dos cajas de cartón para mantener ordenadas sus joyas, sus anillos, sus colgantes y sus metales preciosos no me pareció ni lógico ni correcto como un buen ejemplo. Se lo comenté y aun así seguía convencida en que eran más importantes sus dos cajas de cartón reciclado que encontró en un basural, que las explosiones y el arsénico depositado en las napas cada vez que una minera se va de un sitio.

 

No intento ponerme a favor ni en contra del lector en cuanto a su postura minera, yo en lo particular me opongo, considero que hay suficiente material en el planeta que de “reciclarse” podría abastecer al mercado sin necesidad de la destrucción que se realiza, por ejemplo el metal en las chatarreras o el papel de revistas de chimentos, las cuales considero innecesarias.

 

Entre las muchas notas que espero poder mostrarles a futuro voy a abordar esos temas y muchos otros desde la profundidad que el reciclaje merece y desde la objetividad que podría dársele al mismo si se lo aplicara correctamente.

 


Imágenes: http://www.rosa-blindada.info/?p=2214 / http://www.cajas.com.ar/noticias-cajas-con-solapas-las-mas-populares.html

 

Yo iré descubriendo Mendoza Verdoza al mismo tiempo que lo hagan ustedes. El encontronazo moral y autocritico con la gente y el fomento de la autosuficiencia es para mí lo más importante y por lo que escribiré más allá de cualquier causa.


Me he cruzado con cientos de personas que al tenerme en frente utilizan las siguientes frases “generar conciencia” “cuidar el ecosistema” “salvar al planeta” “impacto ambiental” “proteger el medio ambiente” bla, bla bla, pero son solo palabras, de esas que los políticos utilizan cuando hacen campaña y de rebote el medio ambiente obtiene algún beneficio. Espero que si alguna vez algún lector de Verdoza las utiliza, lo haga porque está convencido de lo que significan y porque están dispuestos a defender esa postura o ideología mucho más allá de los labios hacia afuera.


¿Qué si es importante la reutilización de las cosas?

No me cabe la menor duda que lo es. Reciclar es un término que abarca cosas más grandes y complejas que separación de latitas y de botellas plásticas en un conteiner; reciclaje es vivir, coexistir con lo que nos rodea y con lo que tocamos a diario, reciclar es parte del ser humano, solo falta que el grueso de la población comprenda que así es.

Argentina tiene una política liviana en cuanto al reciclaje, sin embargo tiene una expresión cultural de usar hasta el máximo cada objeto o el típico “lo atamos con alambre” que combate a la obsolescencia programada en su total extensión y por ello de maneras involuntarias hemos impreso el reciclaje en nuestras vidas casi sin darnos cuenta, pero eso está a punto de cambiar, o al menos así lo espero con toda mi voluntad.

 

 

Autor de la nota: Javier Altamirano

Categoría: Reciclaje

 

 

 

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