HOME :: VOLVER A TODAS LAS NOTICIAS

Esas costumbres diarias

23 | Junio | 2014  

La nota que les traigo hoy intenta ser un poco explicativa en cuanto al modo de vida de muchos ecologistas y en cuanto a las malas costumbres que adoptan los mendocinos y en general los argentinos en materia medio ambiente.

 

 

 

La foto es clara. El reciclaje de papel así como cualquier otro tipo de reciclaje, sea metal, plástico, aluminio o vidrio requiere de maquinaria, energía y recursos, ya que hablar de reciclaje no es sinónimo de ahorros de energía o de protección del medio ambiente. Una maquina que compacta el plástico que luego será reciclado necesita electricidad, entonces incluso esta acción de salvaguardar recursos precisa de ellos, por eso el tema de hoy no será solo el de re-circular algo sino también el de reducirlo.

 

Antes les hablaba sobre lo descartable, sobre todo lo que compramos para darle un uso limitado y ahorrarnos el trabajo de lavarlo luego. Las servilletas son el ejemplo claro, las de papel.

 

Para fabricar papel se necesita de árboles, los cuales se cortan para obtener esa pasta. Para reciclar papel se necesita energía y productos químicos también, por eso las papeleras tienen tantos conflictos, sin embargo, saber administrar los recursos y usar opciones alternativas a la mayoría de cosas descartables a la venta, es un modo de mantener el número de recursos ya utilizados y además de ahorrar.

 

Esos de la fotografía son solo dos rollos de servilletas de papel. Y un repasador.

 

¿Cuántas familias utilizan de este tipo de servilletas en vez de repasadores o tela? La respuesta es muchas, y por variadas razones, pero la más usual es la de la comodidad.

 

Así como las mamas y los papas alquilan peloteros para el cumpleaños de sus hijos para no tener que lavar platos u ordenar el desorden, mucha gente compra vasos descartables, servilletas, cubiertos, incluso bebidas en envases que van a parar a la bolsita de basura, la cual contiene todo esto, entre otras cosas.

 

Yo hace tiempo me decidí a llevar mi propia servilleta de tela de arriba abajo cuando me invitan a comer a algún lugar, sea un cumpleaños, una juntada o un simple encuentro, llevo mi tenedor metálico (con una lavadita queda genial, no lo tiro) llevo mi platito (de madera y bastante viejito) y mi servilleta, tengo también mi vaso y mi tasa, pero es evidente que esos no son descartables.

 

La importancia de la descartabilidad se da cuando sobrevaloramos nuestros recursos, por eso les informo que aunque sigan comprando servilletas de papel, seguiré insistiendo en que no son ecológicas. Y para darles la contra, de peliador que soy nomas voy a seguir usando repasador.

 

 

Algo que muchos mendocinos hacen, pero otros no (y es por estos últimos que les comento) es separar lo que puede ser enterrado o degradado por la tierra, de lo que no.

 

La foto tiene la yerba de mi mate y las cáscaras del huevo que me comí. Me he hartado hasta el cansancio de visitar gente que mezcla lo mismo que ven en la imagen con los algodones, los plásticos de las tapas de empanada, los restos de huesos del asado, los envases del champú y hasta los cotonetes del baño, todo al mismo precio, sacar la bolsita a la noche.

 

Separar los residuos es la primer actividad que debemos hacer si queremos ser buenos artistas del reciclaje, porque “disminuimos” el espacio de “residuos” generados y en este caso en particular nutrimos la tierra. Así que otra costumbre mía es esta, una vez terminada la hambruna, lo utilizable va a las macetas que se van revolviendo semanalmente, al césped o a la compostera. El te y el café también, en otras notas lo dije y aca les muestro como pueden dejar su latita preparada para juntarlos y luego sumarlo a la degradación. El contenido, no el contenedor.

 

 

La autosuficiencia alimenticia se basa en ir disminuyendo el consumo de los alimentos que se compran, hasta que pueden generarse sin necesidad de ir al almacén a buscarlos y encima tener que pagar por ellos (vuelve la comodidad a la charla).

 

 

No es fácil, no es sencillo y la mayoría de la gente no cuenta con espacio o con ganas para esta clase de tareas, sin embargo al realizarlas se combate no solo al consumismo desenfrenado que existe, otros beneficios de cultivar tu comida son:

- Luchar contra Monsanto, que se encarga de hacer alimentos que a largo plazo afectaran la salud humana (se los prometo, no puedo probarlo)
- Ahorrar dinero
- Nutrir a la tierra
- Y mi preferida, comprender lo que vale realmente, porque cuando tus manos quedan con tierra después de hacer tu huertita y te comes unos ricos tomates sin agroquímicos o te preparas una limonada fresca “esa no te la contaron, la viviste”.

 

Mi consejo en cuanto a las huertas es que averigüen en sus localidades donde hay eco aldeas, huertas comunitarias o granjas, y comiencen a entrar en ese mundo, aunque sea una vez, una visita, que les permita descubrir de lo que estamos hablando, ah y lleven a los niños. En Junín, Lujan o Rivadavia hay algunas, únanse y luchemos juntos. Mendoza cuenta con uno de los centros permaculturales mas especializados del país, aprovechen la oportunidad lectores.

 

Otro tip diario que es bueno comenzar a implementar, es el del reemplazo de cosas que te venden por cosas que estan a tu alcance y las encontras tiradas en la puerta de tu casa. No vayas a comprar una bolsita de tela para tus broches, directamente agarra ese envase plastico, agujerito y a la pared, lo unico que gastaste es el filo de la tijera.

 

 

Lo mismo sucede con cualquier objeto que te cruzas. Dos ladrillos y una chapa pueden ser tu mesa del patio para tomar mates; o bien usas botellas plásticas en vez de esas macetas marrones que te venden. Sobre gustos e ingenio no comento.

 

 

Ordenados de más contaminante a menos contaminante es que les comento de que se trata la foto.

 

En primer lugar tenemos el típico envase descartable, que podría ser agua, gaseosa, jugo o en este caso soda, y que el 99 por ciento compra para las fiestas, cumples y despedidas de soltero, ahhh, pero nunca pensaron en el plástico que genera tomarse el "fernecito" el sábado. Esta clase de envases son los que deben evitarse, a menos que juntes montones y los llevés a la calle Rodríguez Peña para que lo reciclen en la chacarita, pero como es probable que la nafta no se use para eso, lo mejor es atacar en la fuente, pasar al segundo objeto.

 

El segundo objeto es una botella, igual de dañina por dentro pero no por fuera porque asi como lo ven es un envase retornable, lo cual significa que lo usas cien veces y tomas la misma gaseosa que si compraras 100 botellas y tomaras “la misma gaseosa”, tambien vienen de vidrio, al menos en esa marca.

 

Desde MENDOZA VERDOZA les recomendamos usar solo envases retornables y olvidarse de que existen los otros, lo mismo con las cervezas, cada día hay mas marcas que venden botellas descartables, bueno… que haya menos.

 

El tercer objeto es un vaso de agua, solo eso. Creo que es más que claro cual de estas tres opciones me pertenece. Lo dejo a criterio del leyente.

 

Para terminar esta breve notita les cuento que mientras más costumbres diarias adopten en medida medioambiental, mas fácil es que otros los vean y quizás alguno se cope también en la misma. ¿No es eso lo que queremos?

 

Nunca olviden que siempre hay gente mirando, curioseando y preguntándose sobre lo que ven, el ejemplo puede valer más que un consejo, por eso les doy tantos.

 

“Si cultiváramos nuestros propios alimentos, no desperdiciaríamos el 30% de ellos”

- Mark Boyle -

 

 

Autor de la nota: Javier Altamirano

Categoría: Reciclaje

 

 

 

Ir arriba :: Volver a noticias :: Volver al inicio