Alimentos fermentados

"Somos lo que somos capaces de asimilar dentro de nuestro organismo"

Hace un tiempo que empezamos a investigar sobre técnicas de fermentación y alimentos fermentados. Empezamos con algunas recetas sencillas, como el kéfir y el chucrut, y terminamos haciendo quesos vegetales y otras cosas más complejas (aunque no muy difíciles de hacer!). El hecho fue que nos maravillamos ante la gran cantidad de beneficios que trae aparejada esta técnica milenaria y queremos empezar a contarte un poco sobre ella.

1) ¿Por qué comer alimentos fermentados?

Son ideales para que el sistema inmunológico funcione mejor, conservar tus vegetales de estación, o solucionar problemas digestivos también. En las últimas décadas venimos consumiendo muchos alimentos sintéticos en nuestras dietas, que, sumado al estrés, han llevado a una gran cantidad de problemas digestivos (hinchazón, colon irritable, estreñimiento, diarrea y otras patologías). A través del consumo de alimentos fermentados se pueden regular, en forma sencilla y natural.

Por otro lado, se obtienen sabores inigualables. Es por eso que en muchos lugares ya lo están incorporando en forma de innovación culinaria.

La fermentación es el proceso por el cual transformamos los alimentos a través de diferentes microorganismos (levaduras, bacterias, hongos) en algo diferente. En algunos casos, hacemos cultivos de probióticos, que significa “más vida”: nos ayuda a generar más vida dentro de nuestro cuerpo. 

La fermentación es muy antigua y existe en todas las culturas. Antes se utilizaba en el día a día, porque no existían las heladeras. La sal era un mineral muy importante porque ayudaba a conservar los alimentos. En los últimos años se ha perdido la tradición de esta técnica, pero poco a poco viene a cuestionar la forma sintética de la elaboración de alimentos. Es por eso que debe resurgir a través de nuestras acciones.

2) Los beneficios de los alimentos fermentados.

– Nos ayuda a sentirnos mejor, ya que los microorganismos de bacterias internos se equilibran, se genera una armonía interna.

– Cuidan de nuestro sistema inmunológico, que se alberga el 80% en nuestros intestinos. Si ellos están equilibrados, el sistema digestivo también lo estará y no tendremos tanta predisposición a enfermarnos.

– Nos permite conservar los alimentos. Si tenemos una huerta en casa o compramos verduras orgánicas, podremos conservarlos por más tiempo que si la comemos fresca.

– Combate el estrés y la ansiedad. Es una práctica de paciencia, ya que debemos esperar tiempo de proceso. Además, las bacterias que habitan en nuestro sistema digestivo están directamente relacionadas con el estrés y con la ansiedad.

– Ayudan a regular el peso corporal.

– Permiten asimilar mejor los nutrientes. En vez de “Somos lo que comemos, cambiemos la frase a “Somos lo que asimilamos”. Por más que consumamos los mejores alimentos, pero nuestro sistema digestivo no funciona correctamente, es como si nada comiéramos.

– Permiten digerir mejor los alimentos. Por lo general, cuando consumimos cierto tipo de alimento, nos produce hinchazón o mala digestión. Esto se produce en la flora intestinal, y con los alimentos fermentados se digiere mejor.

– Ayudan a digerir las grasas. Los ácidos que se generan en los alimentos fermentados ayudan a digerirlas en forma natural. Son como una especie de bilis añadida a nuestro sistema digestivo para que esas grasas se puedan descomponer correctamente y nuestro hígado no tenga que funcionar de forma exigida.

– Alcaliniza la sangre, mantienen el nivel de acidez en sangre en forma correcta. A través del estrés, del consumo del café, del azúcar, de estimulantes, de comer carne, etc, se genera acidez.

– Tienen antioxidantes, ayudan a depurar, a tener un cuerpo limpio, libre toxinas del medio exterior (contaminación ambiental, señales de wifi, y todo lo que no podemos controlar).

3) Tipos y características de los alimentos fermentados.

Dentro de los fermentos más comunes o tradicionales, las más importantes son:

Levaduras, como por ejemplo: la levadura madre. De gran uso en Europa y América. El cereal típico de es el trigo, que contiene gluten, una proteína de difícil digestion. Lo que hace la levadura es convencer a digerir esa proteína, para que nuestro cuerpo la asimile mejor. En los últimos 50 años, con la introducción de las levaduras industriales y no hacer una fermentación natural a través de una levadura madre, las intolerancias al gluten han crecido de forma alarmante. Sin la ayuda de las levaduras, no podríamos haber sobrevivido en miles de años con el trigo como base de alimentación.

Fermentación en salmueras, son fermentaciones en agua con sal. Se pueden fermentar la mayor parte de las verduras, algunas más fáciles que otras. Consisten en aplicarles agua con sal y esperar a que fermenten. Pueden ser: cebollitas, aceitunas, berenjenas, zanahorias, nabos. Permiten conservar alimentos por más tiempo cuando no estamos en estación por ejemplo.

Fermentación salvaje o “en su jugo”. Como en la anterior, son lactofermentaciones a través de bacterias, que generan probióticos. El ejemplo más común es el chucrut, que solo lleva la verdura, sal y un proceso de machacamiento para sacar el jugo de la verdura. En su propio jugo se va a ir fermentando. Las bacterias van creciendo y desarrollándose.

Bebidas fermentadas. Kéfir, kombucha, kvass, etc. Se pueden obtener resultados gaseosos y sabores muy especiales. Pueden hacerse a través de levaduras, a través de hongos, a través de la sal, de las propias verduras. Damos las condiciones adecuadas (temperatura y humedad) y logramos resultados asombrosos.

Otro tipos de fermentaciones son:

– Fermentaciones alcohólicas.
– Fermentaciones con hongos y bacterias: tempeh, natto. En muchos de los casos se utilizan granos y legumbres, que ayudan a asimilar mejor los nutrientes.

Hay mucha cantidad de alimentos fermentados, a través del tiempo, de las culturas y de las regiones del mundo. La investigación sobre este tema es infinita! Anímense a experimentar y a leer más sobre fermentación!

 

Dónde conseguir alimentos fermentados: Aquí.

Inspiración: www.nishime.org


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